7.3.10
28.1.10
Abandonelli.com
La vida en Buenos Aires me tiene perdida. Se que te tengo abandonado. Pero también se que por estos días voy a volver. Mi cabeza intenta digerir mi verano en ésta ciudad. Y mis charlas con taxistas, el calor, el cerdo afrodisíaco, la alerta naranjita, y la muerte de Salinger, algún disco de Ricardo Vilca (que me recuerda que el norte todavía no me vio la cara), amores de trinchera, pasaje a Junin, una bicicleta y Jefazo que me espera. Volveré pronto. Espero a Nati y programo reunión con Nano para la semana próxima. Igual, nada importa. Se que voy a volver, y quería que lo sepas.
Au revoir.
A.-
15.10.09
Uno de mis pocos buenos amigos...
Ma dice: Pa
Ma dice: Cómo estás?
Pa dice: Todo gud y tu? En qué andas?
Ma dice: Bien, estudiando un poco, viste cómo es esto. Cada página que avanzo con J. K. Toole, suspiro por vos...
Pa dice: Ja ja ja y qué onda con el gordito Ignatuis?
Ma dice: Re contenta estoy, re.
Pa dice: Ja, por dónde vas?
Ma dice: Por empezar el 8. Y mañana viajo a Junin y va conmigo. Vos Pa, en qué andas?
Pa dice: Acá en el departamento, ahora tranqui, tomando una latita y escribiendo algo. Estuve el finde pasado allá.
Ma dice: Hace mucho que no escribo, flojeli con eso estoy, y lo ando necesitando.
Pa dice: Yo estuve una semana, casi dos sin hacerlo, por cuestiones ajenas a mi.
Ma dice: Bueno, pero ahora volviste a escribir, es bueno eso!
Pa envía: Abrir (Alt+P)
Pa dice: Sí, ahí está dicho. Anduve medio bajón, pero lee eso, después te cuento.
Ma dice: A ver...
I
Después de dos semanas,
vuelvo a escribir.
Apoyo el culo
y la espalda
en la silla,
y miro nuevamente
las letras deslizarse
en el procesador de textos.
Es que de una noche a la otra,
-como se inventa un amor-
me quedé sin abrazos
y no me acordaba
ciertas sensaciones que una mujer
podía generar en el hombre,
al guardarle el corazón en la cartera.
No supe llorar,
me refugié en mis amigos,
no pude reír lo suficiente.
No me volví loco,
no perdí la cabeza.
Ya estoy escribiendo,
de una noche a la otra,
-como se inventa un olvido-,
y eso es suficiente.
Aunque esté solo
y pidiendo auxilio
en el cajón de tus bombachas.
-
Ma dice: Sos un sol Pa, un sol. Pero, qué pasó?
Pa dice: Una desilusión amorosa Ma, había encontrado comodidad, lugar poco habitual en mi relación con las mujeres, y es medio choto que te hechen de donde te sentis cómodo.
Ma dice: teentiendo.com
Pa dice: Pero el olvido me llega rápido, "como se inventa un amor", así...
Ma dice: Conocí lo mismo. Ahora estás mejor? (Quizás el jueves que viene tengo dos entradas para ir a ver a Falsos Profetas a Niceto, si las consigo, te invito, si te invito, vamos?)
Pa dice: No te confirmo nada Ma, porque viste como soy. Pero avisame en la semana que viene, si? Ahora ya estoy mejor. Yo como me ilusiono enseguida me desilusiono rápido, por suerte tengo esa facilidad.
Ma dice: Sí, si las tengo, te aviso.
Pa dice: Pero hubo cuatro días que me dolía algo y no sabía dónde.
Ma dice: Pasa eso, dolores fuertes, desde no se sabe dónde hasta dónde no se sabe tampoco.
Pa dice: Sí, si bien yo había sufrido desamores, experimenté un dolor maduro, casi virgen, no sabía que podía doler así, "me duele una mujer en todo el cuerpo" dijo Borges...
"Sin amigos, no sirven mis palabras", dijo alguien que se llamaba AC.
Pa, sos muy grande. Ma.-
13.10.09
Esteban Prol, te banco
Situación: Prol parado de coté, en posición jarrita, con su saquito negro de siempre, su sonrisa por la mitad y su pelito-melena; en la puerta de algún teatro de por ahí. Andre camina por la misma vereda y canta, loca-loca-loca, y lo ve y le dice:
-Vos sos Esteban Prol, no?
-Sí, soy Esteban Prol.
-Pero Prol es tu apellido, posta?
(todo a unos cinco metros de distancia, mínimo y con mi mano extendida, señalándolo)
-Sí, por?
-Siempre te lo quise preguntar. Me caés muy bien, tu cara y tu pose me caen bien. Aunque cuando era más chica, te confundía con Fernán Mirás, hasta que Mirás se dejó la barbita y vos te la sacaste.
Y Prol me sonrío lindo y yo sin acercarme le dije: Suerte Prol, sos un sol. Y otra vez me sonrió lindo. Y yo me fui contenta.

Aclaro, no fue de cholula la escena, fue de "querer ser amiga de Prol". Insisto, me cae muy bien. Y quería que lo sepan.-
Prol, si lees esto, llamame cuando llegues o veni y tocame timbre.-
23.9.09
Me cantaron las 40
en ese orden.
la lista, exacta, sin cambios, sin desorden.
hoy encontré ese disco doble. a los dos segundos de darle al "play", me acordé que todos los colores y todas las sensaciones pasaban por esas canciones.
hermoso rato, sí.
forty licks, & no more.
21.9.09
Voy o no voy, voy, por la página 70, pero voy
21 de septiembre, un solazo de esos que digo siempre, marca "te explico" y ahí iba yo, en un taxi por Cabrera a fondo. El señor taximan que me pregunta: -¿Sigo por Cabrera hasta Paraguay y Junin o decís que nos conviene Viamonte?-, mientras me mira por el espejo retrovisor y a su vez por arriba de sus lentes, los cuales cuelgan en la mitad de su nariz (actitud que de ser de una señora que conozco de Junin y tiene una mercería por calle Gandini, antes de llegar a Roque Sáenz Peña, me hubiera jodido y mucho). Me mira, espera respuesta y yo le digo que me conviene -o muy concientemente quiero- que tome el camino por el que tarde más y vaya más lento. El señor del auto amarillo y negro, me mira y le sonrío: "no tengo ganas de llegar al lugar donde debo ir". "Pero entonces yo que vos, me bajo, me bajo acá", y ésa fue la mejor frase que me dijeron un día de la primavera. "Buena idea, buenísima idea, ¿Cuánto dice que le debo ahí? 9 pesos, perfecto, muchas gracias, que tenga una lindo día", y me bajé. ¿Qué necesidad tenía yo de ir a fondo, esquivando 106's y 140's por Cabrera y todo por llegar a las 16 a una clase? ¿Y perderme el sol? Quedé parada en la esquina del Coto de Cabrera y la calle que está entre el Coto y la plaza que creo que se llama como yo y que del lado de Avenida Córdoba tiene unos perros-estatua, parada al sol y contenta (por un momento recordé una escena de Radio Freccia y sonreí para adentro, cuando me vi con los brazos en la cintura, haciendo jarrita). Seguí caminando y así festejé el día más meloso del año, la rateada nacional y oficial, y el primer día de la alergia que llevaré conmigo por casi 3 meses, con un promedio de 34 estornudos en 2 días.

Llegué a la clase casi 57 minutos tarde, porque me tomé el laburo de disfrutar esa llegada tarde y certificarla con el reloj, lo que algún amigo llamaría: "Si la hacés, hacela bien". La profesora de los lentes rojos y raros hablaba, saludé y me senté. Nadie supo de mi festejo: caminata de casi 25 cuadras al ritmo de Charly García, Spinetta, algo de Onda Vaga y Estelares, Kusturica, Bregovic y mucho de The Killers y Radiohead. Sol, gente riendo, nenes corriendo, aire, luz, ciudad y autos (a los que ingnoré felíz y completamente). Me acordé de mi fin de semana en familia, de la ruta, de las fotos que guardo.
En definitiva, ya eran como las 5 de la tarde y mi dia recién comenzaba, fueron las casi 25 cuadras que más disfruté de un tiempo a esta parte. Buenos Aires es un poco ese libro, en el que me trabo siempre, al que quiero cerrar seguido, y a veces, tirar o guardar por ahí. Pero también me dio mucho, lindos ratos, lindas palabras, linda gente. No está mal empezar otra vez, así sean las 5 pm o la página 70 y algo, el tema es ir, seguir, continuar. La vida es libertad y como lei por ahí: La libertad es fanática, mi amor. Mi libertad de hoy se llamó "taxista que dijo: yo que vos me bajo acá". Entonces elijo ir y volver y volver a ir, ir a mi modo, a mi ritmo, con mi música. Me encanta cuando esta ciudad me deja hacer de una tarde, de un rato, de 25 cuadras: mi viaje, mi rato, mi tarde, mis cuadras y hasta mi propia banda sonora. Uno de esos días "sospechosamente lights", como diría Calamar Boy, pero tannn lindos.-
Gracias señor taxista, gracias Ring Lardner Jr. por hacer que vuelva a leerte por cuarta vez y gracias primavera, es la primera vez que no te odio por acercarme la alergia.
Y brindo con Baggio de manzana, con la ventana abiertísima, vientito entrando y Capusotto en la tele, ¿Qué más se puede pedir? Alguna estrellita por ahí, y la luna que se deje ver: pero pedirle eso a Buenos Aires, ya es mucho, se que en ese cielo inmenso estan. Chin chin (ruido de mi vaso con el tuyo, virtual-brindis, claro).-
Say No More! (se acerca el 23 de octubre, Max!) =)
